Acusan a Inmigración de negligencia médica
Francisco Castro/HOY
HOY
11 de febrero de 2011
Cinco inmigrantes que estaban bajo custodia de la Oficina de Inmigración y Control de
Aduanas (ICE) han muerto en lo que va del año fiscal que inició el pasado
primero de octubre, para un total de 118 fallecidos en circunstancias
similares desde el año fiscal 2003.
Esa cifra muestra la poca y deficiente atención que esa entidad federal da a los detenidos,
afirman activistas pro-inmigrantes.
“Esto te muestra lo único que le preocupa a ICE es detener a las personas y
deportarlos y no hay un tratamiento humano”, dijo Ángela Sanbrano, de la
Alianza Nacional para Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC). “La
situación medica de las personas detenidas no es una prioridad de ICE”.
El último fallecido bajo estas circunstancias es José Ángel Aguilar Espinoza, un
hondureño de 55 años que falleció el 31 de enero en la cárcel Theo Lacy, del
Condado de Orange, a consecuencia de un paro cardíaco.
David Shapiro de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), dijo que “la verdadera
tragedia es que muchas de estas muertes pudieron haber sido prevenidas”.
“El cuidado médico en centros de detención ha sido un problema por muchos años”, dijo
Shapiro en entrevista telefónica desde Washington D.C. Agregó que el tipo
de tratamiento médico disponible varía de un centro de detención a otro y que
en muchos casos hay lapsos en cuanto al cuidado médico que es proveído a
detenidos..
Aguilar Espinoza llegó ilegalmente de Honduras hace nueve años y al principio trabajó para un
fabricante de aviones. En 2007 sufrió un ataque cardíaco y desde entonces usaba
un marcapasos. Sus problemas con la ley comenzaron en mayo de 2009 cuando fue
detenido al salir de una fiesta familiar.
Según ICE, Aguilar Espinoza fue arrestado por estar ebrio en la vía pública y cayó bajo su
custodia mientras estaba detenido en la cárcel del condado de San Bernardino.
La familia niega esas afirmaciones pero concuerda en que él sí fue arrestado y debido a sus
problemas cardíacos, fue dejado libre con un monitor en el tobillo.
El 11 de enero, el hondureño debía presentarse ante un juez de Inmigración, pero le “pegó una
calentura” y ya no pudo ir, dijo Mayra Mejía, su cuñada. Ella relató que el
occiso llamó y pidió permiso a las autoridades para presentarse al día
siguiente. Pero el 12 de enero, agentes de ICE llegaron a recogerlo a su casa
por la mañana.
“Me dijo que estaba poniéndose los calcetines para irse a la corte cuando llegaron cinco
agentes de migración a su casa”, dijo Mejía. “Si él hubiera sido una
persona con un récord criminal, está bien porque este país no acepta a
criminales. Pero él era una persona decente que trabajaba.”
Según Mejía, su cuñado no quería regresar a Honduras porque era el sostén de su anciana madre,
a quien solía enviarle 100 dólares mensuales, que conseguía con los reciclabes
que recogía por las calles.
Joel Espinoza, hijo del occiso, relató que según sus averiguaciones, el día de su muerte, su
padre desayunó, luego vomitó y se enfermó, por lo que sus compañeros reclusos
lo llevaron a su cama.
Horas más tarde, cuando llegaron a buscarlo para el almuerzo, ya estaba muerto. Según un
comunicado de ICE, Aguilar Espinoza fue llevado de emergencia al
Centro Médico UCI, donde murió poco tiempo después.
Sin embargo, familiares acusan a ICE de negligencia. “No lo atendieron como lo tenían
que haber atendido porque él estaba enfermo”, dijo Joel. “Ellos
debieron haber ido a ver qué era lo que pasaba”, dijo Nora Espinoza, hija del
fallecido. “No lo atendieron a tiempo”.
Responde ICE
Virginia Kice, vocera de ICE, dijo a HOY que este organismo federal “esta comprometida
con la salud y el bienestar de todos los individuos bajo nuestra custodia”.
Señaló que su política es que todos lo detenidos reciban una revisión médica “inmediatamente
al arribar a nuestras facilidades para determinar el tratamiento médico, mental
o dental adecuado que necesitan”.
Kice agregó que todos los detenidos reciben también un examen físico en menos de 14 días
luego de su arribo a sus centros de detención para “identificar condiciones
médicas que requieran supervisión o tratamiento”.
“Un detenido con una condición médica que requiere tratamiento continúo tendrá todas las citas
que requiera, incluyendo proveedores médicos exteriores”, manifestó Kice.
Añadió que el cuerpo de Aguilar Espinoza todavía no ha sido entregado a sus familiares pues
le estaban realizando una autopsia, cuyos resultados se darán a conocer en no
menos de un mes.
A Aguilar Espinoza le sobreviven sus dos hijos que viven en Estados Unidos y seis más que
están en Honduras, donde será enterrado.
Foto: Joel y Nora Espinoza, hijos de José Ángel Aguilar
Espinoza, sostienen una foto de su padre.
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