Destierro de pequeños ciudadanos
Niños nacidos en EEUU no pueden obtener pasaporte tras ir a país de los padres
BOUND BROOK, NUEVA JERSEY
— Son menores de edad, ciudadanos estadounidenses y sin embargo no
pueden obtener el pasaporte que los traiga de nuevo a los Estados Unidos por el
solo hecho que sus padres, indocumentados, no pueden salir hacia sus países de
origen para acompañarlos allá a concretar el trámite.
“Resulta inaudito pero así es”, afirma Martha Salazar, una madre
ecuatoriana que desde hace dos meses está luchando por regresar de Ecuador, su
país de origen, a su pequeño de 8 años.
El menor viajó allí para visitar a sus abuelos. El verano pasado,
después de terminadas las clases, Salazar mandó a pequeño a Quito. Entonces
ella no se dio cuenta que el pasaporte estadounidense del niño expiraba
mientras estaba de vacaciones en Ecuador. A mediados de agosto, cuando intentó
emprender el regreso hacia su patria, las autoridades de aquel país le
impidieron salir por no tener vigente el mencionado documento.
“Ahí básicamente empezó nuestro calvario”, relata en tono desesperado
Salazar, que llegó a los Estados Unidos hace 14 años y quien todavía no ha
podido legalizar su situación inmigratoria. “Mi mamá se presentó con el niño
para renovar el pasaporte, pero para nuestra sorpresa, el cónsul que la atendió
le dijo que no le harían el trámite porque uno de los dos padres del menor
tenía que estar presente”, sostuvo.
Resultó infructuosa la explicación que la señora le dio al cónsul en el
sentido que los padres no podían viajar a Ecuador, porque estaban trabajando,
pero que ella llevaba un poder, que como lo dictan las regulaciones
norteamericanas, la habilitaba para representarlos.
Según Salazar, el trato que recibió su madre fue “grosero,
desconsiderado y descortés”. El empleado consular le dijo, en las tres
oportunidades que se presentó, que se exigía “la presencia de uno de los padres
del niño, de lo contrario que se olvidara, que no obtendría el documento”.
No hay cifras de cuántos menores se encuentran en la misma situación,
pero según Carmen Salavatierra, miembro del Centro Hispanoamericano de
Plainfield, “parece más común de lo que se piensa, concretamente en el caso en
que los padres son indocumentados y por ende no pueden viajar a sus países a
realizar el trámite”.
Salavarrieta apuntó también que, en el caso del hijo de la señora
Salazar, la cosa era un poco irónica porque habían sido las autoridades de
Ecuador las que negaron la salida del niño de ese país por tener el pasaporte
estadounidense vencido recientemente, circunstancia que no viola ninguna ley y
no impide que un ciudadano ingrese a los Estados Unidos si llegara con ese
documento con fecha vencida mientras estaba en el exterior.
María González, residente de Fairview y madre de dos niños de 13 y 12
años, ciudadanos estadounidenses, también está pasando por una situación
parecida. Desde hace 10 meses está tratando infructuosamente de traer a sus
pequeños desde México, a donde voluntariamente los llevó hace 10 años debido a
una difícil situación económica por la que estaba atravesando.
Nuevamente casada y con más estabilidad económica, González quiere
volver a traer a sus niños que a pesar de ser ciudadanos estadounidenses siguen
en México porque en la embajada ya le han negado una vez el pasaporte por no
reunir las condiciones que exigen para tramitar dicho documento.
Según la página de Internet de la embajada de los Estados Unidos en México,
“al momento de tramitar un pasaporte para menores de 14 años, se requiere que
ambos padres estén presentes. Si uno de ellos no puede presentarse, se deberá
entregar una declaración reciente de consentimiento notariada del padre ausente
al momento del proceso”. Se especifica que con formulario se puede delegar a
una tercera persona para autorizarla a tramitar el pasaporte.
El abogado especialista en inmigración Alfred Placeres dijo que ninguno
de estos dos casos “son un problema de inmigración, porque los menores son
ciudadanos americanos; puede catalogarse como un problema administrativo con el
Departamento de Estado que administran los consulados de los Estados Unidos en
el exterior”.
El experto dijo que se puede pedir la intervención de un congresista o
de un senador y recurrir como última instancia a someter una demanda federal
como puede ser un recurso de habeas corpus, que forzaría a un juez federal a
regular sobre la legalidad de una medida por la cual a un ciudadano
norteamericano se le niega la posibilidad de reentrar a su país. También se
puede llenar una acción de mandamiento federal, algo efectivo pero costoso,
según el experto.
Para Telma Garzón, de Plainfield, la experiencia de haber tenido a su
hijo de seis años durante casi un año sin poder sacarlo de República
Dominicana, la dejó traumatizada. “Llené todos los papeles que me pedían una y
otra vez, pero siempre decían que yo debía presentarme y como no tengo papeles
no lo podía hacer. Una persona caritativa, que es ciudadana americana, escuchó
sobre mi caso y se ofreció a viajar y traer al niño, se llevó todos los papeles
y a la semana finalmente pudo traer a mi niño de nuevo”, recuerda angustiada
Garzón.
Las tres familias entrevistadas coincidieron en que el trato que les dan
a sus familiares en los respectivos consulados es “deplorable” y no se está
respetando que el menor, por ser ciudadano de los Estados Unidos, tiene el
derecho de tener un documento para poder ingresar a su país de nacimiento.
No se pudo obtener una respuesta de las embajadas de los Estados Unidos
de México y Ecuador, ni del Departamento de Estado en Washington.
Maria.loboguerrero@eldiariony.com
¡Hazte voluntario para traducir al español otros artículos como este! manda un correo electrónico a espagnol@worldcantwait.net y escribe "voluntario para traducción" en la línea de memo.
E-mail:
espagnol@worldcantwait.net
|