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05-01-2009
El barco que trató de llegar a Gaza
Vivimos para contar la historia
Cynthia Mckinney
Counterpunch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
Ayer nos encontramos al presidente de el Líbano, al Jefe de las Fuerzas Armadas, y al
Ministro del Interior que nos agradecieron por haber reaccionado y arriesgado
nuestras vidas en una misión de misericordia; nosotros les agradecimos
profusamente por habernos rescatado.
¿Qué hubiésemos hecho, desamparados en pleno mar, con acceso vedado a nuestro
destino, con poco combustible, con un barco fuertemente dañado si el Líbano no
nos hubiera aceptado? El Líbano envió sus barcos a nuestra busca. El Líbano nos
rescató. El Líbano nos dio la bienvenida. Y se lo agradecemos de todo corazón.
Ahora es oficial. Nos dijeron que seguimos en vida gracias a la fuerte construcción de
madera de nuestro barco, “Dignity”. La fibra de vidrio probablemente no habría
resistido el impacto del ataque israelí y bajo diferentes circunstancias, es
posible que no pudiésemos vivir para contar lo que pasó. A pesar de todo, ayer
nos informaron, después que el capitán y el primero de a bordo volvieron a Sour
(Tiro) a inspeccionar el barco, que éste se hundía, el daño es amplio, y
tardará, estiman, por lo menos un mes para repararlo. Mañana, llevaremos el
Dignity de Sour a Beirut. Y ahora, tenemos que decidir qué hacer y desde dónde lo
haremos y cómo volveremos a donde sea.
Mis agradecimientos personales, y sé que son los del grupo, deben ir a Al Jazeera,
que permitió que tres de sus periodistas estuvieran a bordo con nosotros en
nuestro viaje. Gracias a ello, Al Jazeera presentó en vivo la historia del
Dignity, desde que soltamos amarras en Chipre, cuando estábamos muy animados,
hasta las maniobras amenazantes de los inmensos barcos súper rápidos israelíes
antes de que nos embistieran, los llamados israelíes por el teléfono del barco
después de la embestida, llamándonos terroristas y subversivos y diciéndonos
que volviéramos a Chipre (a pesar de que después los israelíes pretendieron que
no sabían quiénes éramos, sabían suficiente sobre nosotros para decirnos de
dónde veníamos), y el hecho de que no teníamos suficiente combustible para
seguir sus instrucciones, hasta su amenaza de dispararnos si no dábamos media
vuelta, terminando con nuestro vapuleado barco arrastrándose difícilmente hacia
el puerto de Sour en el Líbano. Al Jazeera presentó nuestra historia como
“noticia de última hora” y prestó un verdadero servicio a su audiencia y a
nosotros. Al Jazeera llamó a los israelíes para informarse sobre el incidente
mientras estaba ocurriendo y estoy segura de que los israelíes no estaban dispuestos
a permitir que alguien pudiera contar la historia. Al Jazeera la contó y la
documentó mientras estaba sucediendo.
Uno de esos periodistas de Al Jazeera con nosotros era Sami El-Haj, quien estuvo detenido
en Guantánamo por EE.UU. durante seis increíblemente largos años. ¡Qué honor
haber podido por lo menos intercambiar miradas con un hombre tan modesto que
había sufrido tanto dolor a manos del gobierno de EE.UU.! Le pedí perdón por el
hecho de que mis impuestos hayan sido utilizados de un modo tan despreciable.
¿Y el crimen de Sami según EE.UU.? Nacido en Sudán, estar informando para Al
Jazeera en Afganistán, Sami era del color equivocado, de la nacionalidad
equivocada, de la religión equivocada, trabajando para la cadena noticiosa
equivocada, diciendo la verdad sobre la guerra equivocada. Y por eso sobrevivió
el encarcelamiento durante seis largos años. Sami El-Haj, prisionero número 345
en Guantánamo.
Otro periodista increíblemente comprometido con nosotros que estuvo con nosotros fue
Karl Penhaul de CNN. Karl informó la verdad incluso mientras su propia estación
repetía la desinformación israelí. El hecho de que hayamos viajado con esos
periodistas perceptivos aumentó la torpeza y la obvia falta de tacto de la
reacción israelí. Desgraciadamente, Israel ha cambiado su historia demasiadas
veces para poder contarlas, y eso es porque no dicen la verdad.
Vivimos para contar lo que pasó.
Me dicen que CNN presentó una sola vez mi declaración completa – y eso fue la vez en la que
la transmitieron en vivo. Claro está, que eliminaron la referencia al USS
Liberty. [Para el vídeo e información pulse
aquí, N. del T.] ¿De qué tienen miedo?
Anoche estuve en PressTV.com, junto con otros que estaban en el Dignity, y discutimos con el
representante de WINEP, el Instituto para Política en Oriente Próximo de
Washington. Recordé al público que los palestinos no tienen armas nucleares, ni
municiones de uranio empobrecido, ni fósforo blanco, ni F-16, pero que los
israelíes sí los tienen. Los hechos, sin embargo, tienden a ser distorsionados
después de ser procesados por el “Gran Tragamonedas,” órgano de la
desinformación auspiciada por el Estado, que utiliza la prensa mundial.
Con la verdad claramente de nuestra parte, a Israel no le ha quedado otra posibilidad que
presentar su ridícula grandilocuencia, que me entregó un periodista que vino a
visitarnos a nuestro hotel en Beirut. Con sus múltiples historias conflictivas,
es obvio que los israelíes no esperaban que viviéramos para contar la verdad.
En camino desde Sour hacia Beirut pasando por Saida, nos saludaron como héroes porque
nuestra dura experiencia había sido vista por todos en Al Jazeera. El alcalde
de Sour fue a saludarnos. El alcalde de Saida insistió en que nos detuviéramos,
en camino a Beirut, para una ceremonia especial. Pero hubo algo más que fue
evidente en nuestro viaje, y es la devastación que sufrió el propio Líbano como
resultado de la maquinaria de guerra israelí. Las cicatrices de la guerra siguen
siendo evidentes por doquier. Escribiré más al respecto mañana.
Y una nota final: el presidente electo Obama rugió como un poderoso león hasta llegar a la
escena política, pero ahora guarda silencio como un cordero ante la muerte y la
destrucción que ocurren en Gaza. Al acercarnos a la celebración del cumpleaños
del doctor Martin Luther King, Jr. recordemos lo que dijo el doctor King:
“Finalmente, no recordaremos las palabras de nuestros enemigos, sino el silencio de nuestros
amigos.”
Y después de cinco días de bombardeos aéreos de Israel, la carnicería en Gaza continúa.
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Cynthia McKinney fue candidata a presidente de EE.UU. por el Partido Verde.
http://www.counterpunch.org/mckinney01022009.html
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