Un juez denuncia un abuso extraordinario al ocultar la confesión del
presunto cerebro de los atentados del 11-S
Por John Ryan | LawDragon
| 28 de agosto de 2026

Dibujo de la sala del tribunal realizado por Janet Hamlin.
|
En una resolución muy esperada y que podría resultar decisiva, el juez de primera instancia de la
comisión militar del 11 de septiembre ha excluido las confesiones realizadas
por el presunto autor intelectual del complot, Khalid Shaikh Mohammad.
"KSM", como se le conoce, realizó esas declaraciones ante agentes del FBI en la Bahía de Guantánamo
cuatro meses después de su llegada desde los centros secretos de la CIA, donde
fue sometido a abusos físicos y psicológicos ampliamente documentados.
El viernes, el teniente coronel de la Fuerza Aérea Michael Schrama dictaminó que la acusación no había
logrado demostrar, por preponderancia de la prueba, que las declaraciones de
Mohammad al FBI fueran voluntarias. Consideró que las sesiones de
interrogatorio del FBI de enero de 2007 —que, según señaló, tuvieron lugar en
un antiguo centro secreto de la CIA en la Bahía de Guantánamo— "no
representaban una ruptura genuina con el trato que había recibido anteriormente".
"La Comisión considera que esta continuidad del entorno mantuvo de hecho la presión psicológica coercitiva
establecida por la CIA", escribió Schrama.
Describió el trato que la CIA dispensó a Mohammad durante más de tres años como "maltrato físico y
psicológico extraordinario".
"Este trato incluyó al menos 183 casos de simulación de ahogamiento, privación del sueño en posición
de pie durante largos periodos, desnudez, rehidratación rectal y amenazas explícitas
de asesinar a su hijo", escribió Schrama.
La resolución supone un importante revés para los planes del Gobierno de utilizar en el juicio las
confesiones obtenidas por el FBI. No es el primero.
El predecesor de Schrama en el caso, el coronel de la Fuerza Aérea Matthew McCall,
excluyó el año pasado las confesiones realizadas al FBI por el coacusado y
sobrino de Mohammad, Ammar al Baluchi. El proceso judicial contra Mohammad y
otros dos coacusados, Walid bin Attash y Mustafa al Hawsawi, por el mayor
asesinato en masa cometido en territorio estadounidense se ha retrasado con
respecto al de al Baluchi, ya que intentaron salir de la fase previa al juicio
y declararse culpables, pero el Gobierno acabó retirándose de los acuerdos.
Schrama
presidió su primera vista en este intrincado caso en diciembre. En mayo, escuchó
los alegatos finales de los cada vez menos procesos judiciales en los que
la defensa solicita que se excluyan las declaraciones presuntamente obtenidas
bajo coacción. Se espera que se pronuncie sobre las mociones de exclusión
presentadas por bin Attash y al Hawsawi en las próximas semanas. (Uno de los
cinco acusados originales, Ramzi bin al Shibh, ha sido separado del caso tras
declararse su incapacidad mental).
El fiscal jefe de las comisiones militares, el contralmirante de la Armada Aaron Rugh, afirmó el
viernes en un correo electrónico enviado a los periodistas que su oficina
estaba revisando la resolución de Schrama y que "tomará una decisión sobre si
presentar un recurso en un futuro próximo".
Esa decisión influirá en el largo y difícil camino hacia el juicio de los acusados del 11-S, a medida que
se acerca el 25º aniversario de los atentados. Los acusados fueron procesados
en mayo de 2012. A principios de esta semana, Schrama fijó la fecha del juicio
para junio de 2028. Si el Gobierno apelara la resolución de Schrama, ese plazo
se convertiría, en la práctica, en algo imposible de cumplir.
Schrama suspendió el proceso contra al Baluchi después de que la fiscalía recurriera ante el
Tribunal de Revisión de las Comisiones Militares de EE. UU. la resolución de
exclusión de pruebas —dictada por McCall en abril de 2025—. Un tribunal
compuesto por tres jueces escuchó los argumentos orales en febrero y podría
dictar una resolución en cualquier momento. El año pasado, otro tribunal de
revisión confirmó la resolución de exclusión de pruebas dictada en la comisión
militar contra Abd al Rahim al Nashiri, acusado en otro caso de planear el
atentado contra el USS Cole.
“La Comisión considera que este entorno de
continuidad mantuvo de forma efectiva la presión psicológica coercitiva
establecida por la CIA”, escribió Schrama.
El equipo de la fiscalía reconoce desde hace tiempo que el trato que la CIA dispensó a los acusados del
11-S constituyó una "coacción" legal que provocó declaraciones inadmisibles.
Sin embargo, los fiscales alegaron que las sesiones del FBI estaban suficientemente
alejadas de la coacción previa y se realizaron de forma voluntaria.
El fiscal principal del caso, Clay Trivett, declaró a Schrama en mayo que las declaraciones que
Mohammad había prestado ante el FBI en enero de 2007 eran "las mejores, desde
el punto de vista cualitativo", de las que disponía el Gobierno en su causa
contra él. Trivett argumentó que el personal del FBI advirtió en repetidas
ocasiones a Mohammad de que no estaba obligado a participar en las sesiones.
Mohammad dictó en gran medida la duración y el ritmo de los interrogatorios,
afirmó Trivett, decidiendo darlos por concluidos antes de que el FBI hubiera
completado los aspectos que deseaba abordar.
En su sentencia, Schrama determinó que el FBI no había leído a Mohammad sus derechos Miranda ni le había
advertido de que "las declaraciones que había realizado anteriormente bajo
coacción ante la CIA no podían utilizarse en su contra".
En su sentencia del año pasado, McCall concluyó que el trato que al Baluchi recibió por parte de la CIA
equivalía a tortura. Schrama no compartió esa conclusión, sino que describió
los abusos "extraordinarios" que Mohammad sufrió durante su cautiverio a manos
de la CIA.
Mohammad, bin Attash y al Hawsawi siguen intentando reactivar sus acuerdos de declaración de
culpabilidad. El
Tribunal de Apelación de los Estados Unidos para el Circuito del Distrito de
Columbia dictaminó el año pasado que el Gobierno podía rescindir legalmente
dichos acuerdos. Sin embargo, los equipos de defensa han presentado recursos
ante el Corte Suprema de los Estados Unidos, que aún no ha decidido si admitirá
a trámite el recurso.
¡Hazte voluntario para traducir al español otros artículos como este! manda un correo electrónico a espagnol@worldcantwait.net y escribe "voluntario para traducción" en la línea de memo.
E-mail:
espagnol@worldcantwait.net
|