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Del directora nacional de El Mundo No Puede Esperar

Debra Sweet


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03-15-11

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Venezuela: Escalada de amenazas de guerra y “ayuda” de Estados Unidos como arma
En Estados Unidos, los medios de comunicación y los demócratas obedientemente se alinean con el régimen fascista de Trump y Pence respecto al cambio de régimen en Venezuela

27 de febrero de 2019 | Periódico Revolución | revcom.us


Desde hace mucho tiempo, Venezuela ha sido dominada como gasolinera para el imperialismo estadounidense, lo que ha conducido a una sociedad desequilibrada con un sector petrolero altamente tecnificado y una economía atrasada con enormes cantidades de desempleados que viven en tugurios. En la imagen, unas personas pepenan en busca de comida. (Foto: AP)

Vea también:

La “prensa libre” sobre Venezuela: “la maquinaria de propaganda de la clase dominante capitalista imperialista”

Durante estas últimas semanas, los medios de comunicación tradicionales han persistido con el tambor incesante, uniforme de que Maduro es un malvado dictador que está hambreando a su propio pueblo, mientras que Estados Unidos está haciendo todo a su alcance para ayudar al pueblo venezolano y restaurar la democracia, todo ello al servicio de crear opinión pública a favor de un “cambio de régimen” patrocinado por Estados Unidos, incluso con una invasión militar.

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Corto de vídeo: “¡Libérese de la Gran Falsedad Tautológica!” en inglés (Texto en español)

Bernie Sanders y Kamala Harris se suman al coro

Mientras Estados Unidos utiliza el hambre como arma en Venezuela, los principales candidatos presidenciales demócratas se meten la cabeza por el culo de Donald Trump

Dos de los principales candidatos demócratas para la presidencia, Bernie Sanders y Kamala Harris, han “puesto su grano de arena” sobre el tema de Venezuela y se unen al coro que apoya la agresión yanqui.

Sanders dijo en un tuit: “El pueblo de Venezuela sufre una seria crisis humanitaria. El gobierno de Maduro debe poner los intereses del pueblo ante todo, y permitir que entre a su país la ayuda humanitaria, y abstenerse de usar la violencia contra los manifestantes”.

Harris tuiteó: “Estados Unidos debe condenar inmediatamente la violencia de Maduro contra su propio pueblo. Esto no tiene justificación”, y “Las fuerzas militares y de seguridad venezolanas deben mostrar control. Los venezolanos se merecen elecciones justas y libres y una transición pacífica del poder”.

¡Contemplen eso!

Estas “advertencias” a Maduro caen en un momento en que Estados Unidos de hecho está matando de hambre a la gente por medio de sanciones lo que es parte de llevar a cabo un “cambio de régimen” en Venezuela. Estas “advertencias” concuerdan cien por ciento y fortalecen la agresión que los imperialistas yanquis están llevando a cabo, y la posible escalada de esa agresión por parte del régimen fascista de Trump y Pence.

Los demócratas están jugando su papel: ¡conteniendo a la gente y movilizándola a favor de lo que sirve a los intereses de la clase dominante estadounidense por todo el mundo!

Bernie Sanders dice que es un “socialista democrático”. La realidad: lo que él llama “socialismo” es lo que Lenin calificaba de “economismo imperialista”, o sea, la distribución más equitativa del botín del imperio, mientras mantiene y fortalece la dominación global yanqui. El hecho de que él ya está retractando sus promesas y sus poses de una “política exterior diferente”, cuando hay tanto en juego, como hoy en Venezuela, muestra qué tan cierto que eso es.

La realidad es que “el estilo de vida estadounidense” y la seguridad económica relativa en Estados Unidos por la que los demócratas dicen que están luchando, se basan en las enormes ganancias que exprimen al sudor y sangre de miles de millones de personas por todo el mundo debido al funcionamiento del capitalismo-imperialismo yanqui. Y este sistema se impone por medio del poderío de las fuerzas armadas yanquis, por medio de guerras e invasiones abiertas así como por medio de ataques con aviones no tripulados, sanciones que causan hambrunas, chantaje nuclear, apoyo a títeres reaccionarios, intervenciones “humanitarias” y otros medios.

El Partido Republicano es fascista

El Partido Demócrata también es una máquina de masivos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad

¡NO es POSIBLE reformar este sistema — HAY que derrocarlo!

Necesitamos una revolución real

Raymond Lotta

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El pasado fin de semana, la cobertura mediática de los conflictos en las fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil era todo un redoble marcial. Según la narrativa de la prensa estadounidense y el argumentario del régimen fascista de Trump y Pence, todo repetido por los líderes demócratas de peso: el dictador venezolano Nicolás Maduro ha estado matando de hambre a su gente, y ahora, para colmo ultrajante, se niega a permitir la entrada de ayuda humanitaria, generosamente brindada por Estados Unidos y sus aliados. Por lo tanto, todos deben apoyar el esfuerzo justificado patrocinado por Estados Unidos de sacar a Maduro e instalar a Juan Guaidó1, respaldado por Estados Unidos, que representa la “democracia” y los intereses del pueblo venezolano.

LA REALIDAD: Los imperialistas estadounidenses han estado matando de hambre al pueblo venezolano durante los últimos dos años con sanciones económicas devastadoras. Han embargado miles de millones de dólares de los propios fondos venezolanos, lo que impide que el gobierno venezolano compre alimentos y medicamentos necesarios. Alejados de la luz pública, los gobernantes estadounidenses hablan entre sí sin pelos en la lengua de acelerar el “colapso” de Venezuela aunque muere gente inocente de hambre y enfermedades. Trump viene amenazando de muerte a los jefes militares venezolanos si no se doblegan ante sus demandas.

“Tuvimos que matar de hambre a los venezolanos para salvarlos”

Durante de guerra de Vietnam, un comandante militar estadounidense reveló algo verídico sobre las matanzas estadounidenses al hacer el comentario infame tras la batalla de Bến Tre: “Tuvimos de destruir la aldea para salvarla”.

Ahora, mientras los gobernantes conversan entre sí sobre estrategia, un alto oficial admite que Estados Unidos está aplicando esta misma lógica criminal a Venezuela.

El ex embajador estadounidense ante Venezuela William Brownfield pregona que Estados Unidos imponga sanciones aun más severas a Venezuela, y dice que “quizás la mejor solución sea acelerar el colapso” de Venezuela. Reconoce que esto matará a gente inocente, empeorará la desnutrición e impondrá un “castigo bastante severo” a “millones y millones” de venezolanos “que ya experimentan grandes dificultades para encontrar suficiente comida, curarse cuando se enferman o encontrar ropa para vestir a sus hijos cuando los mandan a la escuela”. Pero según Brownfield, “el resultado deseado [de instalar a un régimen pro-estadounidense] justifica este castigo bastante severo”.

Bloomberg News resume la estrategia cínica estadounidense: “Sanciones estadounidenses contra la industria petrolera, básicamente la única fuente de dinero en efectivo de Venezuela, amenazan con infligir aún más sufrimiento en una nación agobiada por la hiperinflación y el hambre. Las sanciones son parte de una doble campaña de parte de Guaidó y sus simpatizantes estadounidenses: privarle a Maduro de efectivo para comprar siquiera la poca comida que ha estado repartiendo a los ciudadanos, y luego acudir al rescate con sus propios suministros críticos”.

Semejante estrategia toma de rehén a toda una nación e inflige hambre, inanición, miseria o muerte por falta de medicamentos salvavidas a millones de personas, con tal de promover los objetivos imperialistas estadounidenses. ¡Esto no es ni más ni menos que el asesinato en masa y un crimen contra la humanidad!

¡Nada de esto se trata de ayuda humanitaria ni de traer la “democracia” o liberación al pueblo venezolano! Se trata de que Estados Unidos está provocando una crisis y aprovechándola para asumir un mayor control sobre el pueblo y la riqueza de Venezuela, un país oprimido de 30 millones de habitantes, mientras impide que hagan lo mismo sus rivales, las potencias Rusia y China. Se trata del imperialismo estadounidense desalmado, y si lo logra, ¡intensificará muchísimo la opresión y el sufrimiento del pueblo venezolano!

¿Qué es la raíz de la crisis y el sufrimiento en Venezuela? El imperialismo estadounidense

¿Quiénes y qué son realmente responsables de esta crisis y el terrible sufrimiento del pueblo venezolano? Al fondo está la potencia dominante del hemisferio, Estados Unidos.

Como Bob Avakian señala incisivamente en Lo BAsico 1:3:

    La esencia de lo que existe en Estados Unidos no es la democracia, sino el capitalismo-imperialismo y las estructuras políticas que lo imponen. Lo que Estados Unidos lleva al resto del mundo no es democracia, sino imperialismo y las estructuras políticas que lo imponen.

Sobre esa base, durante más de 200 años, los capitalistas estadounidenses, ahora capitalista-imperialistas, han considerado a Latinoamérica como su propio “patio trasero” al cual dominar y explotar. De hecho, han intervenido docenas de veces durante estos siglos, han llevado a cabo docenas de golpes de estado y han saqueado a México y Centro y Sur América para conseguir petróleo, oro, productos del rico sector agrícola y mano de obra (vea la serie Crimen Yanqui de revcom.us). Lo que ha impulsado todo eso es la coacción del capitalismo-imperialismo de expandir o morir para extraer ganancias y dominar a enormes extensiones del globo en una competencia despiadada con otras potencias.

Al parecer de Estados Unidos, el régimen de Maduro y de su predecesor, Hugo Chávez, no son suficientemente serviles frente a los intereses estadounidenses según lo que se espera de un vecino del “patio trasero”2.

A diferencia de lo que Trump denuncia y lo que Maduro declara, Venezuela no es y nunca ha sido un estado socialista auténtico. De hecho, en varios países latinoamericanos, unos sectores de las clases dominantes nacionales han adoptado la etiqueta de “socialista” para perseguir programas de resistencia a ciertos elementos del imperialismo estadounidense, con el fin de amarrar un mejor trato con el sistema imperialista en conjunto. Combinan esto con programas de bienestar social populares entre las masas y lo describen como el “socialismo”, pero no tiene nada en común con el socialismo revolucionario auténtico que tiene como objetivo zafarse de las relaciones imperialistas como parte de luchar por un mundo socialista LIBRE de semejante opresión.

En Venezuela, el ex presidente Hugo Chávez y ahora Maduro han costeado sus programas de asistencia social con las ganancias de la venta del petróleo del país en el mercado capitalista mundial. Junto con esto, Chávez inició, y Maduro continuó, un proceso de fomentar la lealtad de las fuerzas armadas con su régimen. Este arreglo ha mantenido a Venezuela firmemente amarrado en el marco del sistema capitalista global, aunque no bajo el dominio estadounidense directo, y subordinada a su funcionamiento anárquico, su chantaje económico y las guerras de potencias imperialistas como Estados Unidos3.

Debido a que Venezuela depende de la venta del petróleo para comprar comida, medicamentos y otras necesidades, cuando el precio mundial del petróleo cayó en 2014, fue un duro golpe para Venezuela y su pueblo, y se volvieron más comunes el alza de precios y la carencia de necesidades básicas, como medicamentos y comida. Estados Unidos aprovechó esta crisis para maniobrar contra el régimen de Maduro con sanciones punitivas que intensificaron mucho el sufrimiento del pueblo venezolano al mismo tiempo que busca hacer que importantes sectores de las fuerzas armadas rompan con el régimen. Hay que ver las amenazas de Trump a las fuerzas armadas venezolanas en ese contexto4.

Como parte de esto, Estados Unidos está rechazando darle acceso a Venezuela a más de $2 mil millones en activos que tiene en Estados Unidos y Gran Bretaña, y Estados Unidos le ha privado de decenas de miles de millones de dólares provenientes de la venta de petróleo. En contraste, la muy ostentada “ayuda” al centro de esta controversia es de la escala de $20 millones, más de 500 veces menos de lo que Estados Unidos está reteniendo por las sanciones.

Pelosi y los demócratas se suman al coro golpista

Al mismo tiempo que el régimen de Trump y Pence viene matando de hambre a Venezuela y amenazándola abiertamente, Nancy Pelosi y los demócratas han seguido el mismo esfuerzo, sumándose al coro imperialista a favor de un golpe de estado.

El 24 de enero, Pelosi tuiteó: “Estados Unidos se solidariza con el pueblo de Venezuela que se levanta contra el autoritarismo y exige respeto para los derechos humanos y la democracia”. Pelosi le hizo eco a Trump, denunciando “al régimen de Nicolás Maduro de represión y empobrecimiento” y exigiendo que “se revoque de inmediato su decisión de bloquear puentes y cortar rutas de alimentos y suministros”.

Esta es otra ilustración más del hecho de que los demócratas y los republicanos por igual representan al capitalismo-imperialismo estadounidense, y los dos partidos han sido responsables y han llevado a cabo asesinatos en masa, golpes de estado, intervenciones militares y saqueo en América Latina y el resto del mundo, como lo pone claro este cuadro. No discrepan sobre si explotar y dominar o no, sino que ¡discrepan sobre las maneras más eficaces de explotar y controlar!

Al cierre de esta edición [24 de febrero], Bernie Sanders y Kamala Harris se han sumado a este coro.

¡ALTO a las guerras de imperio, ejércitos de ocupación y crímenes contra la humanidad!

Después de que la oposición pro-estadounidense no logró romper el bloqueo fronterizo del gobierno venezolano el sábado 23 de febrero, Guaidó instó a Estados Unidos y sus aliados a mantener “todas las opciones abiertas” en su campaña para desbancar a Maduro. El lunes 25, el vicepresidente Pence fue a Bogotá, Colombia, para una reunión de emergencia con Guaidó y algunos funcionarios latinoamericanos. Todo eso invoca el fantasma de una mayor escalada de la agresión estadounidense contra Venezuela, quizás una intervención militar directa.

¡Todos los que tengan una pizca de preocupación con principios por la humanidad y por la verdad deben estar gritando de indignación!

Las guerras de imperio son una parte integral e inherente al funcionamiento de este sistema del capitalismo-imperialismo siempre que éste exista; y lo que hace falta es una revolución REAL. (Vea el corto del discurso filmado de Bob Avakian, "Los Cinco Altos: por qué no es posible reformar este sistema”, en inglés). Los intereses de la gente corresponden a oponerse enérgicamente a las guerras imperialistas de imperio y a tomar posición con las grandes masas de la humanidad, como parte de gestar un movimiento PARA la revolución, a fin de derrocar este sistema y emprender el camino de superar toda relación de explotación y opresión, y todos los antagonismos destructivos entre las personas, en el mundo entero5.

 


1. En 2015, Juan Guaidó fue elegido a la Asamblea Nacional de Venezuela, que ha sido su ente legislativo principal, y en diciembre de 2018 fue elegido a encabezar la Asamblea Nacional. El 23 de enero de 2019, después de consultar directamente con el régimen de Trump y Pence, Guaidó declaró que el presidente Nicolás Maduro, quien fue reelegido en mayo de 2018, era ilegítimo y que él (Guaidó) era el presidente encargado legítimo de Venezuela (Wall Street Journal, 25 de enero de 2019). Estados Unidos y varios aliados internacionales y latinoamericanos suyos inmediatamente reconocieron la declaración de Guaidó.  [volver]

2. El asesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, dijo en una entrevista a fines de enero con Fox Business: “Importará muchísimo para Estados Unidos en el ámbito económico si las compañías petroleras estadounidenses de hecho pudieran hacer inversiones y producir las capacidades petroleras en Venezuela”.  [volver]

3. Vea “Hugo Chávez tiene una estrategia petrolera… ¿pero conducirá a la emancipación?” de Raymond Lotta, revcom.us, 1º de julio de 2007.  [volver]

4. Por ejemplo, Estados Unidos impidió que Venezuela financiara su deuda (tal como hacen la mayoría de los países) o que vendiera su petróleo en Estados Unidos.  [volver]

5. Vea la estrategia para esta revolución en CÓMO PODEMOS GANAR — CÓMO en concreto podemos hacer una revolución.  [volver]


 

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