Determinación es parte de parar guerras injustas

En el 2002 y el 2003 millones inundaron las calles alrededor del mundo, intentando parar el régimen de Bush |
Debra Sweet
30 Diciembre, 2010
Traducido del inglés por El Mundo No Puede Esperar 19 de enero de 2011
Desde que cientos de miles de personas se manifestaron en los EEUU en el
2002/2003 contra la guerra de Irak, he tenido cientos de conversaciones con la
gente que se preguntan: ¿Qué ha pasado?
Esas movilizaciones de masas (que
ocurrieron porque los Demócratas estaban tan paralizados que ni pudieron
encabezarlas ni pudieron ofrecer una pizca de resistencia a la guerra que se
aproximaba) no fueron en vano. Históricamente, ésa fue la movilización mundial
más grande, más rápida, contra la guerra. Nuestra acción combinada, evitó que
el Régimen de Bush obtuviera la coalición que deseaba, cuando las naciones
“dispuestas” estaban disminuyendo al enfrentarse con la opinión pública mundial.
Pero sí, Bush y Cheney, seguramente los líderes más impopulares en
generaciones, aguantaron, generando el caos por todos lados. Fallamos en
organizar las protestas necesarias para echarlos en desgracia de su oficina; en
lugar de eso, lo sucedió un improbable Demócrata, elegido principalmente por el
escándalo del régimen de Bush. Dos ocupaciones y un par de guerras secretas
continúan – en la campaña militar más larga, por el ejército más enorme nunca
(ya sé que las tropas “de combate” abandonaron Irak; pero todavía quedan 17
bases de los USA, junto con 50,000 soldados e incontables contratistas
privados).
Todo tipo de protestas, desde vigilias semanales, hasta demostraciones multitudinarias en la calle,
desobediencia civil, resistencia militar, masivas ausencias sin permisos de
soldados, salidas de a pie en las escuelas de secundaria, protestas dentro del
Congreso, dramatizaciones de muertes, cientos de miles de arrestos, no han
conseguido pararles. Yo sé que la gente está agonizando, y preguntándose qué
tácticas funcionarán. ¿Si evitamos las protestas en Sábado y las hacemos
durante la semana, llamaremos más su atención? ¿Será suficiente para llamar la
atención de los medios de comunicación si ponemos toda nuestra energía en una
demostración gigante en un Sábado? ¿Si echamos nuestros cuerpos detrás de sus
líneas para ser arrestados? ¿Ellos que empiezan las guerras, las
pararán alguna vez?
Todas estas acciones – y más – forman parte de lo que se necesita para
retirar las tropas de los EEUU en Afganistán y para acabar con la guerra
terrestre y las bombas teledirigidas en Pakistán. No es un asunto de protestas
tácticas. Necesitamos la controversia que divide cada institución en la
sociedad, desde la religión hasta la educación, sobre si estas guerras, y aquéllos
que la defienden, son legítimas o no. Tenemos que encontrar la manera de atraer
a los menores de 18 años que puede que ni se acuerden del régimen de Bush, pero
que podrán ser reclutados por el sucesor de Obama.
No podemos depender en la prensa tradicional para exigir nuestras
demandas; no podemos fallar en confrontarlos para que así lo hagan. Tenemos que
utilizar cada atrocidad para educar a la gente, para que entiendan que estas
guerras están fundamentalmente en contra de los intereses de las personas
viviendo en este país y de aquéllos que están bajo la ocupación... y de que su
gobierno les está mintiendo.

Veteranos hablando en escuelas de secundaria: No Somos Tus Soldados |
Por todo esto, el Mundo No Puede Esperar continuará en la calle para
protestar visiblemente, durante la semana, los fines de semana, y cuando sea necesario.
Estamos determinados a ampliar el programa No Somos
Tus Soldados, trayendo veteranos de Irak y Afganistán a las aulas de las
escuelas de secundaria.
Nada se compara como ver cara a cara a alguien que ha “estado allí” para
destrozar las ilusiones de lo que es ser un “ocupante”. Hay un 85% de
probabilidades de que alguien que se una al ejército ahora, será enviado a una
zona de combate. Se les entrenará a seguir órdenes conflictivas con la comisión
de crímenes de guerra y violaciones de los derechos de los civiles, sin poner
en duda esas órdenes. Alguien que ha visto las consecuencias
que ese entrenamiento tiene para ellos mismos y para los ocupados puede evitar que jóvenes se enlisten en el
ejército.
Esto es un esfuerzo que vale la pena para parar las guerras. Espero que
usted haga una donación en la recaudación de
fondos de fin de año del Mundo No Puede Esperar. Si así lo desea puede designar
su donación para “No Somos Sus Soldados”.
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